Con el regreso a la cotidianidad que nos dejó el cierre del Guadalupe-Reyes, una ola de melancolía invade los centros de trabajo. De acuerdo a nuestro sondeo, 5 de cada 10 trabajadores siente tristeza durante las primeras semanas del año.
La productividad puede verse comprometida. Los desafíos personales que estén atravesando (deudas decembrinas o el regreso a la rutina) dificultará el logro de sus retos profesionales.
Como responsable de talento humano, esta situación es de sumo cuidado, ya que dos pilares dentro de la organización se ven influenciados por el desgaste que genera enero: El cuidado del bienestar general de los trabajadores y el cumplimiento de objetivos.
Sí, y demasiado.
Estamos de acuerdo, no puedes cambiar sus reportes pendientes por videojuegos, pero sí implementar estrategias complementarías que hagan de su jornada laboral más llevadera, ¡te recomendamos 3 técnicas que subirán la productividad este mes!
26% de trabajadores prefiere guardar su malestar durante su empleo. Esta situación, si se prolonga lo suficiente, hará que tus trabajadores tengan sentimientos volátiles difíciles de gestionar que propiciarán trastornos mentales.
De aquí se derivan múltiples problemas: trabajadores con problemas de concentración, estresados o, inclusive, que, que necesiten una incapacidad (conoce más aquí). Te recomendamos:
Son fechas difíciles, si notas que alguien se siente apagado, habla con su líder inmediato para negociar un break.
15% de trabajadores se desahoga con un compañero de confianza, aquí radica el por qué debes esforzarte por mantener un clima laboral donde prevalezca la confianza y colaboración.
Matas dos pájaros de un tiro, crea un entorno pacífico para trabajar y siembra la semilla de la solidaridad en tus trabajadores. Hacerlo es más fácil de lo que piensas:
¡Importante! Si detectas tensión entre tu equipo, resuélvelo cuanto antes. De esta manera, al menos podrán compartirse memes de la cuesta de enero.
Desafortunadamente, 9 de cada 10 trabajadores ha tenido una experiencia de terror con algún jefe. Esto, lejos de impactar en tu employer branding, afecta a tus trabajadores y la productividad de equipos completos.
Un mal liderazgo puede ser el principio de una fuga de talento. Que tu propósito de inicio de mes sea evitarlo a toda costa:
Cada organización es distinta, dentro de tus posibilidades tienes que cuidar el bienestar de tus trabajadores para mantener un clima laboral estable y la productividad intacta.